Los suicidios de Okinawa
31 Marzo, 2008Este fin de semana pude leer en la prensa, que el nóbel japonés, Kenzaburo Oe, se había llevado el gato al agua en un recurso acerca de los suicidios de civiles en Okinawa durante la segunda guerra mundial. Podéis leer algunos comentarios escalofriantes sobre el asunto en Uchina, donde nos cuenta la historia de la batalla de Okinawa, donde se produjeron suicidios masivos por parte de civiles, los cuáles fueron inducidos por parte del ejército japonés.
Los soldados hicieron creer a los civiles que los estadounidenses torturarían, violarían y masacrarían a todo el mundo, por lo que la única opción que les quedaba era el suicidio. La historia realmente pone los pelos de punta, contando cosas como que a los civiles les entregaron dos granadas, una para lanzarla contra el enemigo y otra para volarse con ella. Lo peor era que muchas de ellas no explotaron, y en la desesperación, la gente se mataba a palos entre sí. Los hijos a los padres, los hermanos a las hermanas,…
El año pasado hubo una polémica en torno a este tema, ya que desde el gobierno se instó a las editoriales de los libros de texto, a “suavizar” el papel del ejército japonés en estos acontecimientos, en un ejercicio de revisionismo histórico repugnante. La gente de Okinawa se indignó profundamente, y protagonizaron protestas y movilizaciones para impedir el cambio de los libros. Los medios de comunicación locales se hicieron eco de la situación, e incluso algunos políticos de la zona rompieron un silencio de más 60 años para relatar sus experiencias personales y que no se mandase al olvido el sufrimiento que padecieron.
Después de todo esto, miembros del ejército japonés presentaron una demanda contra Kenzaburo Oe, por haber recogido estos hechos en su libro “Notas de Okinawa”. Sin embargo, los jueces han dado la razón al escritor y han desestimado la demanda, admitiendo que “Está reconocido que el ejército estuvo fuertemente implicado en los suicidios colectivos”.



