Estos días estamos viendo como se suceden las reacciones ante la reacción hostil del grupo Prisa ante Zapatero. Tanto en los medios de comunicación tradicional, como en Internet y la blogosfera se discuten y lanzan puntos de vista, incluyendo la objetividad de los medios, las líneas editoriales, el clientelismo entre política y mas media, etc.
Uno de los artículos me han resultado más curiosos es el que lanzó Público el domingo donde se daba un repaso en la relación entre PSOE y grupo Prisa, los tiras y aflojas, las diferentes personas de uno y otro lado, etc. Pero lejos de comentar su contenido, lo que más destacaría es el hecho de que se nos mostraba la situación como algo que arrancaba casi desde el inicio de la democracia, y se daba la impresión de que ambas partes hacían una especie de tandem que resultaba simbiótico.
No negaré la influencia que tiene la prensa y la televisión en la política y la sociedad en general, pero de ahí a que veas como un grupo mediático hace que se ponga nervioso el gobierno, haga reuniones de apoyo al presidente del gobierno y se forme el revuelo que hay ahora mismo, la cosa te deja un tanto inquieto.
Así se me vienen cuestiones como si la democracia es compatible con monstruos económicos que manejan capitales como los PIB de algunos países, ¿qué hace uno cuando ve que su voto se desvirtúa de esta manera debido a la presión de grupos empresariales?, ¿la socialdemocracia puede ver realizado su ideario en un mundo capitalista y de grandes corporaciones?, ¿porqué en estos casos queda como malo el gobierno cuando el que mangonea, presiona e intriga es el mundo empresarial?, etc.
Yo por lo pronto señalo al grupo empresarial y digo usted manipula las elecciones democráticas de los ciudadanos para sus representantes, usted tiene un poder que no debería tener, usted miente y cambia de opinión según se ve afectado su bolsillo. En definitiva usted no tiene derecho a ser un brazo más del sistema, usted no tiene cabida en democracia.


El eslogan principal de la web, “Ayuda a tus defensas”, es una frase que induce a pensar que el producto previene y mejora la respuesta frente a cualquier infección, cosa que no es cierta ni se deriva de las investigaciones disponibles sobre el producto. Ésta y otras estrategias desinformativas del producto de Danone han terminado haciendo que la asociación alemana de defensa del consumidor